Aspectos a considerar para el diseño de instrumentos de recojo de información
Se debe establecer el marco teórico de modo que se obtengan las dimensiones de una variable, dentro del enfoque cuantitativo; y se obtengan las subcategorías de una categoría, dentro del enfoque cualitativo. Puede considerarse en una escala entre lo superficial y lo exhaustivo, dependiendo donde y en quienes o en qué llevar a cabo una investigación científica.
Las dimensiones y categorías provienen de una elementación[1]. La elementación es el proceso de obtener elementos para una variable o categoría. Los elementos son el resultado de este tipo de proceso. La única condición para que estos elementos conformen una elementación es que deben constituir un todo de la variable o categoría. Los elementos pueden ser: (a) componentes, (b) funciones; (c) características; (d) clasificaciones; etc.
Figura 1
Sistema de elementación

Para obtener un marco teórico se puede recurrir a todo lo que se pueda citar y referenciar, ya sea como normas legales; artículos científicos y tesis; textos visuales (libros, revistas, periódicos, pdf’s, ppt’s, videos de youtube, páginas web, etc.) u orales (audios, audiolibros); descripción de instrumentos de recojo de información. Un marco teórico no es un llenado de textos, sino que es el desarrollo de un texto escrito citado y referenciado que sirve para contextualizar las variables de estudio y obtener de estas las dimensiones (enfoque cuantitativo) o categorías apriorísticas (enfoque cualitativo) correspondientes.
Con las dimensiones de una de las variables, se establecen los problemas específicos, los cuales deben tener una redacción análoga al problema principal. Se prefieren las dimensiones de aquella variable que las posee en menor cantidad, aunque si se desea ser muy exhaustivo se debe emplear todas las dimensiones, es decir, de todas las variables de la investigación. Hay casos en que existen tres variables, de las cuales dos son independientes o dependientes, y en base a estas (y no ya de sus dimensiones) se establecen los problemas específicos. Hay que recordar siempre que el establecimiento de problemas y objetivos específicos no es un desarrollo de acciones, sino que debe permitir establecer las hipótesis específicas de manera precisa y con redacción científica (es decir, con las expresiones usadas en investigación científica), en caso de investigaciones explicativas y correlacionales.
Habiéndose llevado a cabo la elementación, esta debe derivarse a la itemización[2]. La itemización es el proceso de convertir las dimensiones o subcategorías en ítems; y cabe resaltar que para llegar a tales ítems se puede haber recurrido a un proceso de división o subdivisión (subdimensiones – indicadores – subindicadores) de las dimensiones de una variable o subcategorías (a priori o a posteriori obtenidas) de una categoría. Para entender mejor esto, por ejemplo se tiene al peso, el cual es a la vez variable-dimensión-ítem. En cambio hay variables en las cuales hay que recurrir a diversas divisiones (subdivisiones) hasta llegar a los ítems.
Figura 2
Sistema de itemización desde el marco teórico

Figura 3
Sistema de itemización desde el instrumento de recojo de información existente

El autor o autores elegidos para la obtención del marco teórico, que sirven para obtener las dimensiones o las subcategorías apriorísticas, pueden ser aquellos mismos que permiten establecer los ítems de un instrumento de recojo de información, o pueden ser distintos.
Por ejemplo:
De un autor X se obtuvo las dimensiones a, b y c; del mismo autor se pudo obtener los ítems de una encuesta (o la base para la creación de tales ítems). Esta es la situación más ideal posible.
De un autor X se obtuvo las dimensiones a, b y c; de otro autor se pudo obtener los ítems de una encuesta (o la base para la creación de tales ítems).
De un grupo de autores se obtuvo las dimensiones a, b y c; y de todos o alguno de ese grupo se pudo obtener los ítems de una encuesta (o la base para la creación de tales ítems).
De un grupo de autores se obtuvo las dimensiones a, b y c; de otro autor o grupo de autores se pudo obtener los ítems de una encuesta (o la base para la creación de tales ítems).
Para la itemización puede considerarse una escala que va desde lo superficial a lo exhaustivo, dependiendo del lugar en el cual se ha llevar a cabo una investigación científica, así como de la muestra o población.
Por ejemplo, en el caso de una determinada encuesta, si se espera que en una organización los directivos o empleados actúen de tal o cual manera, los ítems deben reflejar esa conducta esperada. En una empresa nueva se pueden considerar ítems superficiales; en una empresa grande y considerada importante se pueden considerar ítems exhaustivos.
Y, por ejemplo, en el caso de una entrevista, los ítems pueden ser exhaustivos si se trata con especialistas o eruditos, y pueden ser superficiales si no se trata con personas así. Con especialistas o eruditos las preguntas (ítems) pueden ser más generales, en cambio con los que no lo son pueden ser más específicas.
En el caso de un inventario, los ítems en un check list o lista de verificación para una empresa pueden ser más exhaustivos que para otra.
El grado de superficialidad versus de exhaustividad se puede verificar por: (a) la cantidad de ítems y (b) el grado de complejidad de los ítems. Sin embargo puede establecerse poca cantidad de ítems pero con un elevado nivel de complejidad, como puede establecerse una gran cantidad de ítems pero bastantes simples. Todo depende del criterio inteligente del que diseña, crea o adapta los instrumentos de recojo de información.
La itemización y los ítems pueden establecerse en una escala de personalización – despersonalización. Hay casos en que personalizar implica que el participante en una investigación abandone la sinceridad y busque “quedar bien” (no obstante la encuesta, por ejemplo, pueda ser completamente anónima). Peor aún, hay casos en el cual el participante adopta una postura eminente subjetiva, y termina respondido de manera similar (a favor o en contra) para todos los ítems, sin razonar en cada uno de ellos. No obstante, los ítems personalizados pueden ser útiles en investigaciones descriptivas a modo de diagnósticos, a fin de aplicar algún tratamiento posteriormente.
Hay instrumentos que pueden servir para cualquier nivel o alcance de investigación científica (cuantitativa). Pero hay instrumentos que sirven solo para investigaciones descriptivas (por ejemplo, para determinar estilos de aprendizaje) que no sirven para investigaciones correlaciones ni explicativas. Hay instrumentos que sirven para investigaciones correlacionales y explicativas de tipo correlacional-causal. En investigaciones explicativas de diseño experimental, en las cuales solo se mide la variable dependiente, se pueden usar instrumentos de recojo de información de nivel descriptivo. No obstante hay casos en donde la variable independiente debe estar contenida en la dependiente y en un solo instrumento, en investigaciones explicativas, y estos instrumentos no tienen nada que ver con los usados en investigaciones descriptivas. Yendo un poco más lejos, a esto mencionado anteriormente, investigaciones descriptivas y explicativas pueden tener el mismo tratamiento metodológico.
La creatividad desplegada en el diseño, creación y adaptación de instrumentos de recojo de información, sobre todo en cuya elementación e itemización por parte del científico que lo ha establecido[3], es la evidencia objetiva de que la ciencia también implica creatividad, inventiva y uso de técnicas, por tanto, la ciencia es arte e ingeniería. Sin embargo, hay que resaltar que se puede ser científico pero sin capacidades para el diseño, creación y adaptación de instrumentos de recojo de información.
El objetivo de cada uno de los ítems de un instrumento de recojo de información es expresar la existencia o no de una evidencia objetiva u objetivizada[4].
Criterios usados para la creación de instrumentos
(a) Evidencias objetivas que existen
Ejemplo:
¿En la empresa donde labora se hace presupuestos?
¿En la empresa donde labora hay un organigrama?
¿En la empresa donde labora alguien se encarga de la toma de decisiones?
¿En la empresa donde labora se miden los resultados?
(b) Evidencias objetivas que se proponen que deben existir
Ejemplo:
¿Considera que se debe hacer presupuestos en una empresa?
¿Considera que se debe haber un organigrama en una empresa?
¿Considera que alguien debe encargarse de la toma de decisiones en una empresa?
¿Considera que se debe medir los resultados en una empresa?
(c) Evidencias objetivas que existen y que se proponen que deben existir
¿Considera que se debe hacer presupuestos en una empresa?
¿En la empresa donde labora se hace presupuestos?
¿Considera que se debe haber un organigrama en una empresa?
¿En la empresa donde labora hay un organigrama?
¿Considera que alguien debe encargarse de la toma de decisiones en una empresa?
¿En la empresa donde labora alguien se encarga de la toma de decisiones?
¿En la empresa donde labora se miden los resultados?
¿En la empresa donde labora se miden los resultados?
[1] Término creado por el Dr. Marcos Walter Acosta Montedoro, cuando solo tenía grado de Segunda Especialidad en Educación.
[2] Término creado por Marcos Acosta Montedoro, ya habiendo obtenido su grado de Doctor de Ciencias de la Educación.
[3] El Dr. Marcos Acosta Montedoro es de profesión Ingeniero.
[4] Evidencia subjetiva convertida en objetiva; al menos en el mayor grado posible, dentro de una escala de personalización-despersonalización y una escala de superficialidad-exhaustividad. Cabe resaltar que estas “escalas” se encuentran en la mente del creador del instrumento.