Una competencia está definida como la suma de capacidades y actitudes para la realización de una determinada función o tarea. Las capacidades pueden ser conceptuales o procedimentales. Las capacidades conceptuales pueden establecerse en base en definiciones, clasificaciones, componentes, ejemplos, así como hechos y experiencias, entre otros. Las capacidades procedimentales son aquellos conocimientos relacionados con los pasos ordenados para la realización de una tarea o función determinada; están relacionadas con el proceso para la obtención de un resultado.
De nada sirve la posesión de capacidades si estas no vienen acompañadas de las actitudes necesarias para poder realizarlas o realizarlas correctamente. Las actitudes, o también denominadas capacidades actitudinales, están compuestas de los valores y principios de que posee o tiene que poseer quien lleve a cabo una tarea o función.
Para efectuar tesis, ya sea en una etapa inicial de proyecto o final de informe, requiere que el tesista (persona que elabora la tesis realmente) posee dominio y cuasiperfección de competencias determinadas.
Comencemos con las actitudes. Todo tesista tiene que ser ampliamente culto, es decir, tener un bagaje de conocimientos en diversas áreas. Debe tener un gusto permanente por la lectura, su análisis, su comprensión y su interpretación incluso, desde diversas perspectivas. Es decir, debe ser una persona con amplísimo criterio también.
Todo tesista debe tener pasión por actualizarse y perfeccionarse permanentemente en el buen uso de la ortografía y gramática del idioma que ha de emplear para la realización de las tesis. Debe tener pleno dominio de las reglas ortográficas simples y avanzadas, así como el correcto uso de la gramática.
Todo tesista debe ser un experto en corrección de estilo. La forma de narración y el estilo de redacción debe ser de tal excelencia que pueda fácilmente cambiarlos según el tipo de texto a elaborar. No es lo mismo redactar un proyecto de tesis que un informe de tesis. Además debe ser un experto en parafraseado, y más en la actualidad en donde el generalizado uso del Turnitin en las universidades es más que un apoyo una gran amenaza por los graduandos o titulandos, debido a su mal uso por los revisores que no se dan el trabajo de separar los textos citados de los que no lo son.
Todo tesista debe ser perfecto en la redacción de ensayos, ya que diversas partes de una tesis deben ser narradas o descritas apropiadamente, sin hacer para nada uso del copiado de otros textos ya elaborados.
Todo tesista debe tener pleno dominio del uso del Word. Márgenes, espaciados, interlineados, tipos de letras, tamaños de letras, configuraciones de página, configuraciones de números de páginas, entre otras capacidades, ya que de nada sirve ser un excelente lector o redactor de ensayos si es que no puede transcribirlos en los medios que permitan generar textos impresos. Aparte, debe saber usar la impresora y configurarla de manera adecuada, a fin de generar textos impresos de óptima presentación.
Todo tesista debe tener dominio de estadística descriptiva. Saber contar, tabular, hacer uso de las medidas de centralización como de dispersión, aparte de cuándo usar gráfico de barras y cuándo usar otro tipo de gráficos. Más aún debe saber hacer uso del Excel para las tabulaciones, aplicación de las diversas medidas y presentación de los gráficos, entre otras capacidades. Y debe hacerlo excelentemente.
Las tablas y gráficos en una tesis tienen que ser redactadas de manera appropiada, según el formato de presentación de la tesis. El formato de la presentación de la tesis llaa define la universidad; esta pueda tomar en cuenta formatos internacionales como Apa, Vancuver, Iso, etc., por lo que el tesista de diversas tesis tiene que estar necesariamente bien familiarizado para su uso. Además, el tesista debe usar el Word de manera apropiada para la presentación de la redacción del texto en base a esos formatos establecidos.
Para la redacción de tesis hay que saber dimensionar las variables. Mejor que eso, saber qué es una variable y si existe el peligro de convertirse en una constante. Hay que saber dimensionar la variables, es decir, descomponerla en los indicadores pertinentes a fin de desarrollar adecuadamente los instrumentos de recojo de información. Los indicadores, o dimensiones, miden cada variable, y esa medición puede ser tanto cualitativa como cuantitativa. Para el cálculo de probabilidades, definir el tipo de variable es importante para definir el tipo de estadígrafo a emplear para probar las hipótesis, aunque en el caso de experimentos se requiere saber de más estadígrafos a fin de saber si los grupos están equilibrados (si son homogéneos) o no, y cuando aceptarlos y cuándo no. Muchas sutilezas de estadística inferencial deben ser conocidas por el tesista, caso contrario, sus tesis resultarán en profundo fracaso. El reto más grande de un tesista es la elaboración de los instrumentos de información. Si se observan las diversas tesis mostradas en la Internet, se puede apreciar que los instrumentos de varias de ellas son solo encuestas de opinión. Una investigación científica seria jamás está basada en encuestas de opinión, pero sí de hechos en donde el encuestado ha participado y puede dar con toda autoridad su apreciación. Además, los instrumentos pueden ser simples o compuestos, y para su diseño no solo debe haber creatividad, sino se debe asegurar que realmente midan las dimensiones establecidas para cada variable. Incluso, la valoración de cada ítem de un instrumento puede ser directa o inversa, y eso debe quedar bien establecido para que en el momento de la tabulación se otorgue el valor correcto.